Año 2000
MUERDÉVORA
En la penumbra del amanecer despierto y abro mis ojos al mundo agotado.
Caigo pesadamente, levanto el polvo de las maderas gastadas
Y me ahogo con él y mis ojos sangran.
Seco mis lágrimas espesas y arrastrando este cuerpo lánguido
Me desplazo hasta la puerta.
No puedo abrirla, está muy alta y este cuerpo me estorba.
No puedo gritar,
Y lo único que obtengo son los mismos sonidos inteligibles
Y la deformación continúa de mis labios…
Está anocheciendo.
Continúo postrado en el suelo roído.
Una cucaracha negra y obesa, pasa por entre mis piernas insensibles.
Aparecen otras.
Se paran frente a mis pies, en los de dos de mis manos y me contemplan desafiantes.
Cierro los ojos un instante, esperando que los insectos se apiaden de mi
Y me dejen en esta soledad, que calla mi sufrir.
Por mi cuerpo casi insensible, me recorre un escalofrío que me despierta
Y horrorizado, abro mis ojos, frente este sentir,
Luego de 10 años de inmovilidad.
Ya es de noche.
No logro sentir nada, no veo mis manos
No veo más que una tenue luz, que se asoma risueña bajo mi puerta.
De pronto las veo irse.
Un temporal de cucarachas que me abandonan,
Como todo en mi vida.
Entonces, mis ojos cayeron al suelo.
Autor: Sofía Pollmann


Sofia abado de descubrir tu poesía, me ha resultado interesante y con un dejo de tristeza profunda que se plasma en ella, te sguiré leyendo, y te invito a pasar por mis letras, será un honor compartir contigo las letras.
Mis saludos cordiales.
Por: elhiren el julio 22, 2009
a las 11:23 am