Una Noche
Cuando se ha puesto el sol
Y el frío comienza a colarse por la piel
Los latidos se van calmando hasta darse casi por vencidos.
No hay luna esta noche,
Ni siquiera se ha asomado por compasión
Y el mar se oye a lo lejos intranquilo.
No hay brisa que logre despejarme,
Los tormentos se han transformado en huracán.
Los latidos, casi imperceptibles,
Duelen y provocan llagas en mi pecho cansado.
Respirar se me ha hecho más difícil que de costumbre.
La arena esta húmeda y se cuela entre mis dedos.
Mis vestidos se dejan llevar por el viento
La piel se me ha vuelto gélida.
El frío se me ha hecho casi insostenible,
El cuerpo se estremece sin oír mis súplicas
Y me recuesto abatida, a ver si logro al menos ver alguna estrella…
Autor: Sofía Pollmann

